Érase un hombre a una cerveza pegado.
Todos sabemos que Alemania es un país mundialmente conocido por sus cervezas, por sus bebedores de cerveza, por la Oktoberfest, por las buenas alemanas, que son estas mujeres que pueden llevar hasta 20 jarras de cerveza (digo 20 pero que nadie se ofenda, que igual son 30 o 40, lo ignoro). Pero lo que me sorprende es la facilidad con la que la gente va con botellas de cerveza por la calle. A partir de las 18:00 aparecen las primeras y la cosa va in crescendo... Durante todo el día son gente tranquila, silenciosa... En cuanto la cerveza entra en escena empiezan a alborotarse, a gritar, a chillar cánticos, a charlar unos con los otros. El metro es uno de los sitios más sorprendentes en este sentido. Tengo un vídeo pero no he podido subirlo... por el momento he robado una foto de otro sitio.


