Todos los músicos sabían tocas mínimo 2 instrumentos y además tenían un montón de "accesorios", algunos bien raros o aparentemente fuera de contexto, para que el mismo instrumento sonara diferente. Y la música te transporta a otro lugar y cuando abres la puerta para salir es chocante descubrir que todavía estás en Hamburgo !Muy recomendable.