domingo, septiembre 02, 2012

Camino del norte - Día 2 - Orio a Deba

Me levanté antes que Maribel. Como tenía que pasar por correos y ya no podía más con la rutina de las bolsas le dije que bajaba a desayunar y que la esperaba allí. No salimos de Orio hasta las 9 y cuarto.
De Orio a Zarautz era un paseo, me arrepentí de no haberlo hecho el día anterior. Además todos contaron lo fantástico que había sido llegar a Zarautz y darse un baño en esa magnífica playa. 
En Zarautz encontramos un viejo con su burro. Habían salido de Limoges y ahora ya estaban de vuelta.
Maribel llevaba todo el día preparaba el terreno para repetir la misma estrategia que el día anterior: que si las camas, que sí está muy bien... la dejé hablar. Siempre se quedaba por detrás, lo llevaba mal. Nos encontramos al profesor de yoga. Tenía miedo, había tenido un ataque al corazón y eso de andar solo, el calor, etc... no lo veía muy claro. Después de Zarautz a Getaria (así evitávamos el desnivel de tener que ir por la montaña) y a Zumaia. A pesar de que casi todo el camino era llano Maribel se quería quedar en Zumaia. Intentó que me quedara describiendo el infierno que me esperaba si seguía adelante. A las 14h la dejé y seguí para arriba y la cosa se puso muy cuesta arriba. Pero era como si yo también hubiese enviado por correo lo que me sobraba, ahora me sentía ligera. Caminé mucho rato sola. En un bosque sombrío había tábanos y empecé a correr y espaventar con los palos... debería de parecer medio loca. Luego me encontré con Kenneth y Oscar que habían parado a comer. Me junté con ellos y llegamos a Deba poco antes de la 6. Estábamos agotados. Fue un poco confuso el tema de fichar la cama (tenéis que ir abajo a la oficina de turismo, no no hace falta, ...). Kenneth se reencontró con Nicoletta y quedaron para bajar a la playa, bajé con ellos. La playa no era como la de Zarautz pero sí una buena recompensa después de andar todo el día. En la playa Nicoletta se encontró con Aitor que iba con otra chica con un turbante. Kenneth regresó al albergue y me quedé con Aitor, Nicoletta y la chica del turbante. Comimos y tomamos algo. Arriba compartimos una botella de vino con Kenneth y Oscar. Kenneth nos contó acerca de sus demonios. Debimos de ser los últimos en ir a dormir.
Estaba tan cansada que tampoco hubo ronquidos.






Una etapa y media en un sólo día! Bien!

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